Crisis de Conciencia. Introducción a la cuarta edición

crisis de concienciaEn la historia de una organización religiosa pueden ocurrir momentos decisivos: tiempos y circunstancias particulares que permiten penetrar más allá de la apariencia exterior y discernir el verdadero carácter y espíritu esencial de la organización. La imagen propia de la organización, su mentalidad dominante y su punto de vista, la fuerza motivadora y su modo de responder a las retas o los desacuerdos, entonces pueden distinguirse con mas claridad. Los factores que se asoman pudieran haber estado en existencia en todo tiempo, al centro interior de la organización, pero estaban sumergidos, hasta en aparente contradicción con su apariencia exterior y su principios profesados. Es posible que el momento definidor produzca un retrato que de modo perturbador difiere de la imagen que la organización ocupa en las mentes de su membresía, y tal período definidor hasta pudiera escapar su noticia si los que están al centro de la organización pueden suprimir tal despertamiento.

Los lectores del libro que aquí se presenta en su mayoría tendrán por lo menos alguna familiaridad con la religión de los testigos de Jehová. Así que consideren ahora las siguientes declaraciones y pregúntese en cuanto a la fuente probable de sus expresiones, así como de su validez:

El hombre carnal puede ver que un cuerpo organizado, con un propósito definido, es algo más o menos poderoso; por tanto ellos tienen en consideración a las diversas organizaciones, de las que hemos salido en obediencia a la llamada del Maestro. Pero es difícil que entienda cómo un grupo de personas, sin organización visible, pueda llevar a cabo alguna cosa. Al observarnos, nos consideran un puñado de escaramuzadores dispersos, una “gente peculiar”, con ideas y expectativas muy peculiares, pero sin un interés digno de mención”.

“Siempre rechazamos el ser llamados por cualquier otro nombre que el de nuestro cabeza, cristianos, clamando continuamente que no puede existir división entre quienes de continuo están bajo su Espíritu y ejemplo como se nos da a conocer a través de su Palabra”.

“Cuidado con el asunto de “organización”. Es del todo innecesaria. Las normas de la Biblia son las únicas que se necesitan. No pretender obligar la conciencia de otros y no permitir que otros hagan lo mismo con la propia. Creer y obedecer hasta donde se puede entender la Palabra de Dios al día de hoy, y continuar así creciendo día a día en gracia, conocimiento y amor”.

“De manera que no importa cualesquiera nombres por los que puedan llamarnos; no reconocemos otro nombre que el “único nombre dado bajo el cielo y entre los hombres”, Jesucristo. Simplemente nos llamamos sencillamente CRISTIANOS y no ponemos valla para separar de nosotros a cualquiera que crea en la piedra de fundamento de nuestro edificio mencionada por Pablo: “Que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras”; y aquellos para quienes eso no esté suficientemente claro no tienen derecho al nombre de cristiano”.

Si se les pidiera asesorar y caracterizar estas declaraciones y principios presentados, entre los testigos de Jehová la mayoría hoy día seguramente los clasificarían como de una fuente “apóstata”. La fuente verdadera es, sin embargo, la revista Watch Tower de años anteriores. (1) El rechazo y el descartar los principios avanzados en esas declaraciones publicadas constituyeron factores en una mayor transformación dentro de un cuerpo de personas inicialmente unidas en una afiliación libre, sin alguna estructura organizada visible, resultando en su transformación en una organización muy centralizada con nombre distintivo y la pretensión del derecho exclusivo de ser vista como genuinamente cristiana.

Esa transformación ocurrió hace muchas décadas en el pasado. Mas el modelo que estableció permanece en efecto hasta este mismo día y ejerce una fuerza controladora.

De manera similar con los eventos y circunstancias presentada en Crisis de conciencia; Señalan un momento definidor en tiempos más recientes, el cual por muchos puede ser tan poco conocido como lo son las citas previas tomadas de la revista Watch Tower. La evidencia presentada en esta segunda edición demuestra el impacto continuo de los eventos de aquel período a través de años sucesivos y llegando hasta este siglo veintiuno. En vez de disminuir su pertinencia, los años que han pasado sirven más bien para realzar la significación de aquel período y sus eventos, y validar el cuadro que se desenvuelve, proveyendo ejemplos vivientes de su efecto correspondiente en las vidas
de personas. Por medio de ese fondo de tal período definidor es posible que se discierne una realidad que hoy es tan significativo y crucial como lo era al tiempo de la escritura original de este libro.

1. Véase la revista The Watch Tower de marzo 1883, febrero 1884, y 15 de septiembre, 1885. Para fotocopias del mismo material véase el libro In Search of Christian Freedom, páginas 70-76 (Commentary Press, Atlanta, 2007).

Raymond Franz, abril 2002.