El caso Walsh

ffranzPuedo atestiguar del hecho de que la organización Watch Tower ve con la mayor seriedad su pretendida posición como el único canal de comunicación de Dios en la tierra. Quizá algunas de las afirmaciones más claras hechas por los representantes de la organización en cuanto al cuál sería el resultado en el caso de que alguien rechazara su mensaje, tuvieron lugar en el proceso judicial celebrado en Escocia, en 1954. El caso, conocido como el caso Walsh, trataba de la demanda del reconocimiento de la condición de ministro por parte de uno de los testigos de Jehová que era superintendente presidente en una congregación de Escocia. Recuerdo haber oído hace años personalmente de mi tío (actual presidente de la Watch Tower) su participación en este juicio, pero no fue sino hasta ver el registro actual en tiempos recientes, cuando me di cuenta de todo el testimonio ofrecido.

Con permiso del responsable de mantener los archivos de Escocia, he reproducido aquí algunas porciones del testimonio del registro oficial de la corte. Como dije, Fred Franz, entonces vicepresidente de la organización, fue el primer testigo, y el registro del juzgado incluye esta información, en la que he subrayado algunas porciones (P representa la Pregunta formulada y R la Respuesta dada):

P.- Además de estas publicaciones regulares ¿preparan ustedes un número de folletos teológicos y libros periódicamente?

R.- Sí.

P.- ¿Puede explicármelo? ¿Se utilizan esas publicaciones teológicas y las de periodicidad bisemanal en discusiones de puntos doctrinales?

R– Sí

P.- Estos puntos doctrinales ¿Son considerados como autoridad dentro de la organización?

R.- Sí

P.- La aceptación de las mismas ¿es asunto de selección personal o es obligatoria para todos los que desean ser y permanecer como miembros de la sociedad?

R. Es obligatoria

De acuerdo con este testimonio, todo el que desee permanecer como testigo de Jehová carece de alternativa, no tiene otra opción que la de aceptar las declaraciones de la Watch Tower, en nombre de la que habló Fred Franz como representante suyo. Se “requiere” la aceptación. Las consecuencias que conlleva se indican en su posterior testimonio:

P.- De manera que ¿Ha de haber una nueva sociedad en la tierra como resultado de todo esto?

R.- Sí, habrá una sociedad del nuevo mundo bajo los nuevos cielos. Los cielos anteriores y la tierra anterior habrán desaparecido en la guerra de Armagedón.

P.- Entonces, la población de esa nueva tierra ¿la formarán exclusivamente los testigos de Jehová?

R-. Inicialmente los testigos de Jehová serán los únicos que la integrarán. Los miembros del resto esperan sobrevivir a esa batalla, al igual que la gran muchedumbre de las otras ovejas. La permanencia del resto en la tierra será temporal después de la batalla de Armagedón, ya que ellos han de concluir su estancia terrenal en fidelidad con la muerte, sin embargo las otras ovejas, mediante una obediencia continuada a la voluntad de Dios pueden continuar viviendo en la tierra por siempre.

Por tanto, la aceptación se convierte en un asunto de vida o muerte para los sobrevivientes de Armagedón, que serán “exclusivamente los testigos de Jehová”. ¿Qué hay si un miembro rechazara alguna enseñanza organizacional debido a que en conciencia cree que no tiene apoyo bíblico y, como resultado, dicha persona llega a ser expulsada? ¿Cuál es la posición oficial con respecto a las personas expulsadas que no son reintegrados?. Esto fue explicado de esta manera en el testimonio:

P.- Y ¿Se llevan a cabo estas acciones disciplinarias cuando se da el caso?

R.- Sí, efectivamente.

P.- Bien, no voy a hacerle más preguntas en este sentido, pero ¿existen infracciones que se consideren tan graves que acarreen expulsión sin posibilidad de ser readmitidos?

R.- Sí. El hecho es que la excomunión en sí misma puede acarrear la aniquilación del excomulgado, si el individuo nunca se arrepintiera y rectificara su acción, y continuara fuera de la organización. No habría esperanza de vida para él en el nuevo mundo, pero se trata de una manera de actuar que resultara en una excomunión de la que el individuo nunca podría volver y a eso se llama pecar contra el Espíritu Santo.

Después el magistrado del gobierno británico dirigió la atención hacia ciertas enseñanzas que la organización Watch Tower ha desechado con el tiempo, incluyendo algunas en las que están envueltas ciertas fechas específicas. ¿Cuál sería el caso si alguien, en el tiempo en el que fueron promulgadas esas enseñanzas, se hubiera dado cuenta del error y, por tanto, no las hubiera aceptado? ¿Cuál habría sido la actitud de la organización hacia esa persona? El testimonio es el siguiente:

P.- ¿No es cierto que el pastor Russell fijó esa fecha para el año 1874?

R-. No.

P.- ¿No es cierto que señaló la fecha anterior a 1914?

R.- Sí

P.- ¿Cuál es la fecha fijada por él?

R.- El fijó la fecha del fin de los tiempos de los gentiles para 1914.

P– ¿No señaló él 1874 como otra fecha de importancia crucial?

R.- 1874 solía entenderse como la fecha de la segunda venida de Jesucristo en sentido espiritual.

P.- ¿Está usted diciendo solía entenderse?

R.- Es correcto.

P-. ¿Eso se publicó como un hecho para que fuera aceptado por todos los testigos de Jehová?

R.- Sí.

P.- Eso no es aceptado actualmente, ¿No es así?

R-. No.

P.- Cuando el Pastor Russell llegó a esa conclusión ¿No lo hizo como una interpretación del libro de Daniel?

R.- En parte.

P.- ¿Y en particular Daniel, capítulo 7 versículo 7, y Daniel capítulo 12 versículo 12?

R.- Daniel 7, 7 y 12, 12. ¿Qué dijo usted? ¿Qué él basaba algo en esas Escrituras?

P.- Su fecha de 1874 como fecha crucial y la fecha de la segunda venida de Cristo.

R.- No.

P.- ¿Como qué diría usted entonces que la fijó?; había entendido que usted había dicho eso. Debí entenderle mal.

R.- El no basó 1874 en esas Escrituras.

P.- ¿Se basó él en esas escrituras asociadas con la idea de que la monarquía Austro-Goda ocurrió en 539?

R.- Sí. El año 539 fue la fecha que utilizó para el cálculo. Pero 1874 no se basaba en eso.

P– Pero ¿fue un cálculo que ya no es aceptado por los dirigentes de la Sociedad?

R. Correcto.

P.- De manera que estoy en lo cierto, estoy deseoso de aclarar la posición

¿Llegó a ser obligatorio para los testigos aceptar ese cálculo erróneo?

R– Sí

P.- De manera que lo que hoy se publica como la verdad por parte de la Sociedad, ¿puede ser reconocido como erróneo dentro de unos años?

R.- Hemos de esperar y ver.

P.- Y entre tanto el conjunto de los testigos de Jehová ¿ha estado siguiendo el error?

R.- Ha estado siguiendo malas interpretaciones de las Escrituras.

P.- ¿Error?

R.- Bueno, error.

De nuevo salió a discusión el asunto de la enorme autoridad atribuida a las publicaciones de la Watch Tower. Mientras en un momento el vicepresidente había dicho que “uno no debe aceptar forzosamente”, su testimonio posterior desdice la posición anterior, como puede comprobarse:

R.- Para llegar a ser ministro ordenado de una congregación uno debe tener un entendimiento de las cosas contenidas en estos libros.

P.- Pero, ¿No es a través del bautismo que una persona es ordenada como ministro?

R.- Sí.

P.- Entonces, para bautizarse ¿Necesita conocer estos libros?

R.- Necesita conocer el propósito de Dios, que está explicado en estos libros.

P.- ¿Explicado en estos libros? Y ¿Puesto en estos libros como una interpretación de la Biblia?

R.- Estos libros contienen una explicación de todas las Escrituras.

P.- Pero ¿una explicación autoritaria?

R.- Remiten a la Biblia o a las declaraciones que se hacen en ese sentido, y la persona examina las declaraciones y la Biblia para ver que las declaraciones tienen fundamento bíblico.

P.- La persona ¿Qué?

R.- La persona examina las Escrituras para ver si las declaraciones tienen fundamento bíblico. Como dice el apóstol: “Probad todas las cosas; retened lo que es bueno”.

P– Había entendido (corríjame si me equivoco) que para ser miembro de los testigos de Jehová debe aceptarse como verdad la Escritura y la interpretación contenida en en los libros que le refería.

R.- Pero la persona no está obligada de esa manera, se le concede su derecho cristiano de hacer un examen de las Escrituras para ver si eso está acreditado en las mismas.

P.- ¿Y si encuentra que las Escrituras no concuerdan con lo que el libro dice o viceversa, qué pasa entonces?

R.- La escritura está allí como soporte de lo que se afirma, por eso está puesta allí.

P.- ¿Qué hay si un hombre encuentra desacuerdo entre la Sagrada Escritura y estos libros?

R.- Usted tendrá que traerme un hombre que encuentre eso, entonces le podré responder, o responderá él.

P.- ¿Quería usted decir que un miembro tiene el derecho de que, al leer los libros y la Biblia, forme su propio punto de vista como la interpretación correcta de los Santos Escritos?

R.- En ese caso…

P.- ¿Podría decir Sí o no y después explicarse?

R.- No. ¿Quiere que me explique ahora?

P.- Si, si lo desea.

R.- La Escritura está allí como apoyo a lo que se declara y, por tanto, la persona cuando mira la Escritura y verifica la declaración, llega al punto de vista de la Escritura sobre el asunto, el entendimiento de las Escrituras tal como está escrito en Hechos, capítulo 17 y versículo 11 en donde se dice que los de Berea eran más nobles que los de Tesalónica en cuanto a que recibieron la palabra con toda prontitud, y buscaron en las Escrituras para ver si aquellas cosas eran así, e instruimos para que se siga esa noble manera de proceder que tuvieron los de Berea al buscar en las Escrituras para ver si esas cosas eran así.

P.- ¿Tiene o no tiene un testigo alternativa para aceptar como autoridad y que deben ser obedecidas las instrucciones de la “Atalaya”, el Informador o “Despertad”?

R.- Debe aceptarlas.

P.- ¿Hay alguna esperanza de salvación para alguien que se encuentre en una situación de dependencia única de su Biblia cuando le resulta imposible obtener los tratados y libros de su organización?

R-. El depende de la Biblia.

P.- ¿Estará él capacitado para entenderla correctamente?

R.- No.

P.- No quiero intercambiar textos con usted, pero ¿no dijo Jesús “cualquiera que cree en mí vivirá, y quien cree en mí no morirá jamás”?

R.- Sí.

El testimonio aportado por el testigo consiste, entonces, en que el mensaje que publica la Sociedad Watch Tower, como canal de Dios, es el único medio por el que la gente en la tierra en este siglo veinte puede obtener un entendimiento de las Escrituras. No aceptar el contenido de esas publicaciones significa caer en desgracia ante Dios, la propia muerte.

Este fue, sin embargo, el testimonio de un solo hombre, Fred Franz, el vicepresidente. Hubo otros dos responsables de la central de la organización que vinieron a testificar a Escocia. ¿Estuvo el testimonio de ellos de acuerdo con el suyo en este asunto? El siguiente en el estrado fue el consejero legal de la Sociedad, Hayden C. Covington. A continuación se muestran las afirmaciones que hizo al ofrecer su testimonio:

COVINGTONP.- Hablar la verdad en materia religiosa ¿no es de vital importancia?

R.- Lo es.

P.- ¿Le cabe en la cabeza el cambio de interpretación de la Sagrada Escritura de vez en cuando por parte de una religión?

R.- Hay una razón para cada cambio de interpretación, como lo vemos por la Biblia. Nuestro entendimiento se hace más claro cuando vemos el cumplimiento de profecía con el tiempo.

P.- ¿Han promulgado ustedes (perdone la expresión) profecías falsas?

R.- No creo que hayamos promulgado falsas profecías, ha habido afirmaciones que resultaron erróneas, esa es la manera en que lo hice, y me equivoqué.

P.- En la situación actual en el mundo ¿es algo vital el saber si la interpretación de la profecía puede hacerse en términos de considerar como un hecho cuándo se produjo la segunda venida de Cristo?

R.- Eso es verdad, nosotros siempre nos hemos esforzado en ver que tenemos la verdad antes de publicarla. Nos movemos con la mejor información que tenemos, pero no podemos esperar hasta alcanzar la perfección, ya que, si así lo hiciéramos, nunca estaríamos en condiciones de hablar.

P.- Permítame que insista en eso un poco. ¿Se promulgó como algo que todos los testigos debían creer que la segunda venida del Señor se había producido en 1874?

R.- No estoy familiarizado con eso. Está hablando de algo que desconozco.

P.- ¿No oyó usted la evidencia del Sr. Franz?

R.- Oí al Sr. Franz, pero no estoy familiarizado con lo que dijo sobre eso, quiero decir que desconozco el asunto del que estuvo hablando, de manera que no puedo responder más de lo que usted mismo puede hacerlo, después de haberlo escuchado.

P.- No me meta en el asunto.

R.- Esa es la fuente de mi información, lo que he oído en el tribunal.

P.- ¿Ha estudiado usted la literatura de su movimiento religioso?

R.- Sí, pero no todo. No he estudiado los siete volúmenes de “Estudios de las Escrituras” y tampoco he estudiado ese asunto que usted menciona sobre 1874. Lo desconozco.

P.- ¿Asume de parte mía que fue promulgado autoritariamente de parte de la Sociedad la segunda venida de Cristo como producida en 1874?.

R.- Asumiendo eso como un hecho, es una hipótesis.

P– ¿Fue la publicación de una falsa profecía?

R.- Eso fue la publicación de una falsa profecía, una declaración falsa o una afirmación errónea del cumplimiento de una profecía que fue falsa o errónea.

P.- Y eso ¿hubo de ser aceptado como creencia por todos los testigos de Jehová?

R.- Sí, porque usted debe entender que debemos tener unidad, no podemos estar desunidos, yendo mucha gente cada uno por su lado; un ejército se supone que marcha al paso.

P.- Pues ¿No es el caso que ustedes no creen en los ejércitos del mundo, o no es así?

R.- Creemos en el ejército cristiano de Dios.

P.- ¿Creen ustedes en los ejércitos de la tierra?

R.- No tenemos nada que decir respecto a eso, no estamos en contra de ellos, simplemente decimos que los ejércitos del mundo, como las naciones del mundo de hoy, son parte de la organización de Satanás, y no tomamos partido con ellos, pero no decimos que las naciones no tengan sus ejércitos, no hablamos contra la guerra, únicamente reclamamos que se nos exima de ella, eso es todo.

P.- Volvamos al asunto ahora. ¿Se promulgó una falsa profecía?

R.- Estoy de acuerdo.

P.- ¿Tenía que ser aceptada por los testigos de Jehová?

R.- Sí, correcto.

P.- Si un miembro de los testigos de Jehová hubiera tenido el punto de vista de que esa profecía era errónea y lo hubiera manifestado ¿Sería expulsado?

R.- Sí, si él manifestó eso y lo mantuvo creando perturbación, debido a que la entera organización cree una cosa, incluso estando equivocada, y alguien comienza por cuenta propia esparciendo sus ideas entonces hay desunión y problemas, no puede haber armonía, no se puede avanzar. Cuando se produce un cambio, ha de venir de la fuente apropiada, la cabeza de la organización, el cuerpo gobernante, no de abajo hacia arriba, porque cada uno podría tener ideas, la organización se desintegraría e iría en centenares de direcciones distintas. Nuestro propósito es tener unidad.

P.- ¿Unidad a toda costa?

R.- Unidad a toda costa, porque creemos y estamos seguros que Jehová Dios está usando a nuestra organización, al cuerpo gobernante de nuestra organización para dirigirla, incluso aunque de vez en cuando hayan habido errores.

P.- Y¿ unidad basada en la aceptación forzosa de una profecía falsa?.

R.- Se concede que eso sea cierto.

P – Y la persona que expresó su punto de vista, como usted dice, de que eso era erróneo, y fue expulsada, ¿estaría en infracción del Pacto, si estuviera bautizado?.

R.- Correcto.

P.- Y, como usted expresamente dijo ayer ¿sería digno de muerte?

R.- Creo que…

P.- Diga sí o no.

R.- Yo diría que sí, sin duda.

P.- ¿Usted llama a eso religión?

R.- Ciertamente lo es.

P.- ¿Usted llama a eso cristianismo?

R.- Claro que sí.

P.- En conexión con las equivocaciones, ustedes las han considerado con suficiente detalle como diferencias de punto de vista que pueden haberse producido al explicar con marcado carácter autoritario las Escrituras durante años desde la fundación de la organización y pienso que usted está de acuerdo en que han habido diferencias.

R.- Sí.

P.- Usted también ha admitido con toda franqueza que personas que en cualquier momento no hayan estado dispuestas a aceptar imposiciones autoritarias son responsables de expulsión por parte de la Sociedad, con las consecuencias espirituales que pueda acarrear.

R.- Sí, lo dije, y lo mantengo.

La unidad, según el testimonio de este representante de la Sociedad, puede requerir de un cristiano que acepte como verdadero lo que él cree que la Palabra de Dios muestra como falso. No importa lo que lea en la Biblia, no podrá expresarlo, si no coincide con las enseñanzas autoritarias de la organización. Aunque el asunto puede estar claro para él de acuerdo con la propia Palabra de Dios, eso no es suficiente. Debe esperar hasta que el cambio provenga “de la fuente apropiada, la cabeza de la organización, el Cuerpo Gobernante, no de abajo hacia arriba”. No importa lo que lea en la Biblia, debe esperar a la “fuente apropiada”, el Cuerpo Gobernante que le diga qué es lo aceptable para creer y qué es lo que pueda ser discutido.

¿La justificación para una exigencia tan marcada? Debe haber “la unidad a toda costa”, incluso en el caso en que se trate de una “forzosa aceptación de profecía falsa”. Fallar en eso se considera merecedor de expulsión y “digno de muerte”. En la práctica, mientras uno puede leer las propias palabras del Amo en los escritos, no puede aceptar o actuar de acuerdo con ellas, si el profeso” esclavo” del Amo le cuenta algo diferente. Ese es, en lenguaje claro, el avanzado concepto organizacional.

A continuación le tocó el turno a un tercer testigo. Este último oficial de la central en ofrecer testimonio fue el secretario tesorero, Grant Suiter, y este es su testimonio en cuanto a la posición oficial:

P.- ¿Cuál es la posición de un siervo en este asunto?

R.- Debe reunir unas calificaciones que han sido previamente comprobadas, madurez y comprensión y entendimiento espiritual, así como habilidad para leer en la Congregación. Debe haber tenido ese entrenamiento mencionado previamente en la Escuela del Ministerio Teocrático, ser ejemplo en el ministerio del campo, apto para enseñar y, por lo demás, tener las cualidades que las Escrituras requieren. Como usted ve, el hombre no puede establecer requisitos que no están en las escrituras.

P.- Eso es en términos generales. Pero para llegar a ese ejercicio en la actualidad, debe haber asistido a la Escuela del Ministerio Teocrático ¿o no?

R. Sí.

P.- Y allí se encuentra con los libros.

R.- Sí.

P.- ¿No se espera que se familiarice con las publicaciones de la Sociedad?

R.- Ciertamente.

P.- En la práctica ¿Puede, bajo el punto de vista de los testigos de Jehová, tener un entendimiento de las Escrituras prescindiendo de las publicaciones de los testigos de Jehová?

R.- No.

P.- ¿Sólo puede obtener un correcto entendimiento de las Escrituras por medio de las publicaciones?

R.- Correcto

P.- ¿No es eso arrogancia?

R.- No.

P.- Usted ha oído la evidencia en cuanto a 1874, habiendo resultado errónea en cuanto a ser una fecha crucial, y en cuanto a 1925 resultando en una fecha falsa. En ambos casos ¿Fue la aceptación, la aceptación absoluta como la Verdad impuesta a todos los testigos de Jehová de entonces?

R.- Cierto.

P.- ¿Está usted de acuerdo en que fue una aceptación de algo falso?

R.- No. No del todo. Los puntos que eran erróneos eran falsos porque estaban en el error, pero lo importante es el resultado global. A lo largo de todos estos años de ministerio de los testigos de Jehová, desde la creación de la Sociedad, la Corporación de Pensylvania, ha habido un constante cambio de los corazones y las mentes de la gente hacia la palabra de Dios y sus normas rectas, dándoles valor espiritual para pronunciarse por lo que saben que es correcto, para mantener alto el nombre de Jehová, para anunciar su Reino. No hay punto de comparación entre incidentales puntos que han sido corregidos y la importancia del asunto principal, la adoración de Jehová Dios. Eso ha sido inculcado en las mentes de los testigos de Jehová y de incontables otras personas durante estos años.

El Secretario-Tesorero afirmó que “El hombre no puede establecer requisitos que no están en las Escrituras”. Así su propio testimonio, como el de los dos representantes que le precedieron, es que ‘únicamente por medio de las publicaciones de la Watch Tower puede cada uno obtener un entendimiento correcto de la Escritura’. La idea de falsa profecía salió a colación, “la aceptación absoluta [de la misma] como la Verdad fue impuesta para todos los testigos de Jehová de entonces” y eso es calificado de estrictamente correcto. 4. El Secretario-Tesorero declara que “lo importante es el resultado global”, de ahí que la organización no debería ser juzgada adversamente puesto que los errores promulgados “en puntos incidentales” mientras era transmitida “la cosa principal, la adoración de Jehová Dios”. Sería injusto equiparar la importancia de esos errores con el mensaje principal. “No hay comparación”, dijo el Secretario-Tesorero.

Esta última afirmación en sí misma está muy bien. Pero el propio testimonio de Suiter, como el de los otros dos, muestra que, mientras la organización pide tal tolerancia y juicio equilibrado para ella y sus derechos, ella los niega a los demás. Al mismo tiempo que demanda tolerancia para ella, ella no la concede a ningún miembro que ponga objeciones, y no pueda aceptar sus enseñanzas erróneas. Para ellos el resultado es la expulsión, siendo cortados como dignos de muerte. Ese es el caso sin importar cuán cuidadosamente la persona pueda aceptar el “punto” principal del mensaje, o cuán sincera y devotamente él o ella pueda “adorar a Jehová”. No, la persona ha de aceptar forzosamente todo el mensaje, por completo, exactamente como el mensajero organizacional lo concibe, errores incluidos, con la expulsión como alternativa. La organización cataloga como únicamente “incidentales” los errores que esparce; y si esos mismos errores no son aceptados o son rechazados, paradójicamente adquieren una desmesurada importancia, suficiente como para justificar la expulsión.

Esa extraña manera de pensar presenta a Dios como muy disgustado con una persona que se niega a aceptar los errores que un proclamado mensajero de Dios pueda hablar en Su nombre, disgustado en que una persona decida ‘probarlo todo y retener sólo lo que comprueba que es bueno y verdadero’, como genuinamente proveniente de Dios. Tal persona, si es expulsada de la organización, Dios no la consideraría digna de la vida. La idea parece increíble, pero quienes dan este testimonio evidentemente no aprecian inconsistencia en absoluto.

Todo lo cual trae a la mente el principio del proverbio de que “dos suertes de pesas son cosa detestable a Jehová, y una balanza defraudadora no es buena”.  Parece fuera de razón creer que Dios pueda tener esos sentimientos tan fuertes hacia transacciones comerciales ordinarias (donde alguien utiliza deshonestamente diferentes tipos de pesas según compre o venda) y no sienta mucho más en cuanto a los tratos en los que están envueltos intereses espirituales de la gente, en los que los hombres aplican una medida para sí mismos, pidiendo tolerancia y otra muy diferente cuando la han de mostrar a otros.

Jesucristo, el genuino mensajero de Dios, dijo: “porque con el juicio que ustedes juzgan, serán juzgados; y con la medida con que miden, se les medirá”.

No solamente en este juicio sino en muchas otras ocasiones la organización de la Watch Tower pide comprensión para con sus errores, alegando que están siendo contrapesados y compensados por otros factores más favorables. Pero eso no lo aplican en los tratos con quienes están bajo su dominio. Si mantienen un punto de vista, siquiera menor, que no coincide con las enseñanzas de la Watch Tower, no se considera como un error humano que con el tiempo puede corregirse, sino muy al contrario, es considerado como base para expulsión. El hecho de que la “visión global” puede mostrar que el individuo que de esta manera está en desacuerdo, manifiesta claramente las genuinas cualidades cristianas, no se considera relevante. Tiene que estar de acuerdo con la organización. Las palabras de Cristo muestran muy a las claras que no aprueba semejante aplicación desigual de las normas.

En vista de la seriedad de los asuntos envueltos en el juicio en Escocia, parece que no hay razón para pensar que esos tres testigos oficiales estaban simplemente exponiendo sus puntos de vista personales. Aunque el fin que pretendían conseguir en este juicio particular (que incluía el reconocimiento de ellos como una ‘religión establecida’) pudo haber influido de alguna manera en el lenguaje que utilizaron, de ningún modo presentaron las normas autoritarias de su organización, el legalismo que impera en su interior. El registro, pasado y presente, lo muestra. Mi experiencia con el Cuerpo Gobernante lo confirma.

– Raymond Franz, “A la búsqueda de la libertad cristiana“, capítulo 2 “El canal de Dios.”

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