2: El canal de Dios

“Examinadlo todo y quedaos con lo bueno”.  (1 Tesalonicenses 5: 21 (BJ)

“Queridos, no os fiéis de cualquier espíritu, sino examinad si los espíritus vienen de Dios, pues muchos falsos profetas han salido al mundo”.  (1 Juan 4:1 BJ)

Un erudito británico del siglo dieciocho, un líder religioso, conocido por su amor a la libertad civil y religiosa hizo esta sorprendente declaración:

“La autoridad es el mayor y más irreconciliable enemigo de la verdad y la razón que el mundo haya suministrado jamás. Toda la sofistería (toda la apariencia de verosimilitud), el artificio y astucia de la discusión más sutil en el mundo puede ser desmantelada y volverse a favor de la auténtica verdad que pretendían ocultar al ser concebidos. Pero contra la autoridad no hay defensa alguna.” 1

Si, en efecto, la autoridad ha sido un viejo enemigo de la verdad, también lo ha sido de la libertad, pues la verdad ha sido una fuente principal de liberación, capaz de ‘hacer a uno libre’. 2 Cuando se trata de desvelar la realidad en el terreno del combate, los esfuerzos por ocultar la verdad encuentran su aliado preferido y también su último refugio en la autoridad. Demasiado a menudo la invocación a la autoridad no tiene otra legitimación que la de mantener el propio error.

No importa la evidencia que pueda presentarse, no importa la cantidad de prueba bíblica aportada, no importa la lógica presentada sobre los puntos de vista expuestos en este libro, todos pueden ser rechazados y descartados por quienes colocan una autoridad religiosa humana como su guía, como factor determinante de lo que es la verdad. De hecho, en el caso de la inmensa mayoría de los testigos de Jehová, toda esa evidencia y testimonio bíblico será rechazado incluso antes de haberlo oído (porque la autoridad ha decretado por ellos que deben rechazarlo). Quienes están bajo esa autoridad han sido de esta manera privados de libertad para decidir por sí mismos si la información es objetiva o es falsa, si beneficiosa o perjudicial.

Lo mismo es cierto de las personas que se someten a cualquier autoridad religiosa humana como el árbitro supremo de lo que es bueno y lo que es malo. Si eligen que esa autoridad decida por ellos, hable por ellos, piense por ellos, cualquier argumento alternativo, o cualquier evidencia aportada carece de posibilidades de ser escuchada con equidad, por aquello de que “contra la autoridad no hay defensa alguna”. La autoridad no necesita dar respuesta, no tiene necesidad de refutar o tan siquiera considerar la evidencia presentada; simplemente condena. Esa es, creo yo, la cuestión básica, y a menos que se empiece por entender eso, poca cosa más puede hacerse en ese sentido. Al menos, así ha resultado en mi caso personal.

No se necesita ir más allá en el intento de legitimar la autoridad que la pretensión de hablar en nombre de Dios (o pretender ser el único canal de comunicación para toda la humanidad). Para ocupar tal posición debería efectivamente existir una gran responsabilidad, de tal manera que exigiera un altísimo grado de humildad de parte de los humanos imperfectos si de hecho fueran designados para asumirla.

Se podría asemejar a un esclavo a quien un rey envía para que comunique una proclama. Si, resultara impresionado con la propia importancia, falto de humildad, el mensajero pudiera sentirse libre para añadir o introducir modificaciones al mensaje, mientras nadie advirtiera que todos los oyentes estarían aceptando cualquier cosa que presentara como auténtica y fidedigna orden real. Si la gente le objetara ciertas cuestiones, podría llegar a sentirse agraviado, mirar de imponerles respeto utilizando el respaldo real para pasar por alto cualesquiera dudas en cuanto a la autenticidad de sus afirmaciones.

1 Obispo Benjamín Hoadley, citado en la Enciclopedia de Literatura Bíblica, Teológica y Eclesiástica de

McClintock & Strong,, Vol I, páginas 553, 554.

2 Juan 8: 32

En contraste, un mensajero auténticamente humilde evitaría escrupulosamente cualquier alteración del documento proveniente del rey. No se sentiría ofendido si se le exigiera prueba de completa autenticidad de lo que él dijera ni criticaría cualesquiera medidas que se tomaran para verificar que el mensaje que presentaba correspondía exactamente a lo que se le había entregado, libre de retoques o cambios. Más bien que dedicarse a desacreditar una investigación de esa índole como una abusiva falta de respeto hacia su persona (como mero esclavo), lo aceptaría, incluso lo aplaudiría, como evidencia de interés del que inquiere y profundo respeto hacia la voluntad de su amo, el Soberano.

La sociedad Watch Tower establece insistentemente que su mensaje encierra una importancia de vida o muerte. Proclama que su mensaje ha sido enviado por Dios, el Soberano supremo, para toda la humanidad, con resultado de destrucción eterna para los desobedientes. Algunas otras confesiones religiosas adoptan una postura similar.

Seguro que cualquier exigencia de esa magnitud jamás debería permanecer sin ser probada. De hecho, la magnitud de esa pretensión exige no menos, sino más precaución, más cuidado a la hora de la comprobación. El simple respeto hacia Dios debería de movernos, exigirnos en la actualidad la comprobación de que el mensaje es realmente de El, libre de añadidos y alteraciones. Cuanto más profundo sea nuestro respeto hacia Dios, más consciente debe ser nuestro esfuerzo en esa verificación.

Puedo atestiguar del hecho de que la organización Watch Tower ve con la mayor seriedad su pretendida posición como el único canal de comunicación de Dios en la tierra. Quizá algunas de las afirmaciones más claras hechas por los representantes de la organización en cuanto al resultado de rechazar su mensaje se llevaron a cabo en un proceso judicial celebrado en Escocia, en 1.954. El caso, conocido como el caso Walsh, trataba de la demanda del reconocimiento de la condición de ministro por parte de uno de los testigos de Jehová que era superintendente presidente en una congregación de Escocia. Recuerdo haber oido hace años personalmente de mi tio (actual presidente de la Watch Tower) su participación en este juicio, pero no fue sino hasta ver el registro actual en tiempos recientes, cuando me di cuenta de todo el testimonio ofrecido.

Con permiso del responsable de mantener los archivos de Escocia, he reproducido aquí algunas porciones del testimonio del registro oficial de la corte 3. Como dije, Fred Franz, entonces vicepresidente de la organización, fue el primer testigo, y el registro del juzgado incluye esta información, en la que he subrayado algunas porciones (P representa la Pregunta formulada y R la Respuesta dada):

P.- Además de estas publicaciones regulares ¿preparan ustedes un número de folletos teológicos y libros periódicamente?

R.- Sí.

P.- ¿Puede explicármelo? ¿Se utilizan esas publicaciones teológicas y las de periodicidad bisemanal en discusiones de puntos doctrinales?

R- Sí

P.- Estos puntos doctrinales ¿Son considerados como autoridad dentro de la organización?

R.- Sí

P.- La aceptación de las mismas ¿es asunto de selección personal o es obligatoria para todos los que desean ser y permanecer como miembros de la sociedad?

R. Es obligatoria

De acuerdo con este testimonio, todo el que desee permanecer como testigo de Jehová carece de alternativa, no tiene otra opción que la de aceptar las declaraciones de la Watch Tower, en nombre de la que habló Fred Franz como representante suyo. Se “requiere” la aceptación. Las consecuencias que conlleva se indican en su posterior testimonio:

3 Los errores ortográficos ocasionales que aparezcan en lo que se transcribe son los llevados a cabo por el encargado de la transcripción.

P.-De manera que ¿Ha de haber una nueva sociedad en la tierra como resultado de todo esto?

R.- Sí, habrá una sociedad del nuevo mundo bajo los nuevos cielos.

Los cielos anteriores y la tierra anterior habrán desaparecido en la guerra de Armagedón.

P.- Entonces, la población de esa nueva tierra ¿la formarán exclusivamente los testigos de Jehová?

R-.Inicialmente los testigos de Jehová serán los únicos que la integrarán. Los miembros del resto esperan sobrevivir a esa batalla, al igual que la gran
muchedumbre de las otras ovejas. La permanencia del resto en la tierra será
temporal después de la batalla de Armagedón, ya que ellos han de concluir su
estancia terrenal en fidelidad con la muerte, sin embargo las otras ovejas, mediante una obediencia continuada a la voluntad de Dios pueden continuar viviendo en la tierra por siempre.

P-.Por tanto, la aceptación se convierte en un asunto de vida o muerte para los sobrevivientes de Armagedón, que serán “exclusivamente los testigos de Jehová”. ¿Qué hay si un miembro rechazara alguna enseñanza organizacional debido a que en conciencia cree que no tiene apoyo bíblico y, como resultado, dicha persona llega a ser expulsada? ¿Cuál es la posición oficial con respecto a las personas expulsadas que no son reintegrados?. Esto fue explicado de esta manera en el testimonio:

P.- Y ¿Se llevan a cabo estas acciones disciplinarias cuando se da el caso?

R.- Sí, efectivamente.

P.- Bien, no voy a hacerle más preguntas en este sentido, pero ¿existen infracciones que se consideren tan graves que acarreen expulsión sin posibilidad de ser readmitidos?

R.- Sí. El hecho es que la excomunión en sí misma puede acarrear la aniquilación del excomulgado, si el individuo nunca se arrepintiera y rectificara su acción, y continuara fuera de la organización.

No habría esperanza de vida para él en el nuevo mundo, pero se trata de una manera de actuar que resultara en una excomunión de la que el individuo nunca podría volver y a eso se llama pecar contra el Espíritu Santo.

Después el magistrado del gobierno británico dirigió la atención hacia ciertas enseñanzas que la organización Watch Tower ha desechado con el tiempo, incluyendo algunas en las que están envueltas ciertas fechas específicas. ¿Cuál sería el caso si alguien, en el tiempo en el que fueron promulgadas esas enseñanzas, se hubiera dado cuenta del error y, por tanto, no las hubiera aceptado? ¿Cuál habría sido la actitud de la organización hacia esa persona? El testimonio es el siguiente:

P.- ¿No es cierto que el pastor Russell fijó esa fecha para el año 1874?

R-. No.

P.- ¿No es cierto que señaló la fecha anterior a 1914?

R.- Sí

P.- ¿Cuál es la fecha fijada por él?

R.- El fijó la fecha del fin de los tiempos de los gentiles para 1914.

P.- ¿No señaló él 1874 como otra fecha de importancia crucial?

R.- 1.874 solía entenderse como la fecha de la segunda venida de Jesucristo en sentido espiritual.

P.- ¿Está usted diciendo solía entenderse?

R.- Es correcto.

P-. ¿Eso se publicó como un hecho para que fuera aceptado por todos los testigos de Jehová?

R.- .

P.- Eso no es aceptado actualmente, ¿No es así?

R-. No.

P.- Cuando el Pastor Russell llegó a esa conclusión ¿No lo hizo como una

interpretación del libro de Daniel?

R.- En parte.

P.- ¿Y en particular Daniel, capítulo 7 versículo 7, y Daniel capítulo 12 versículo 12?

R.- Daniel 7, 7 y 12, 12. ¿Qué dijo usted? ¿Qué él basaba algo en esas Escrituras?

P.- Su fecha de 1874, como fecha crucial y la fecha de la segunda venida de Cristo.

R.- No.

P.- ¿Como qué diría usted entonces que la fijó?; había entendido que usted había dicho eso. Debí entenderle mal.

R.- El no basó 1874 en esas Escrituras.

P.- ¿Se basó él en esas escrituras asociadas con la idea de que la monarquía Austro-Goda ocurrió en 539?

R.- Sí. El año 539 fue la fecha que utilizó para el cálculo. Pero 1874 no se basaba en eso.

P.- Pero ¿fue un cálculo que ya no es aceptado por los dirigentes de la Sociedad?

R. Correcto.

P.- De manera que estoy en lo cierto, estoy deseoso de aclarar la posición ¿Llegó a ser obligatorio para los testigos aceptar ese cálculo erróneo?

R.-

P.- De manera que lo que hoy se publica como la verdad por parte de la Sociedad, ¿puede ser reconocido como erróneo dentro de unos años?

R.- Hemos de esperar y ver.

P.- Y entre tanto el conjunto de los testigos de Jehová ¿ha estado siguiendo el error?

R.- Ha estado siguiendo malas interpretaciones de las Escrituras.

P.- ¿Error?

R.- Bueno, error.

De nuevo salió a discusión el asunto de la enorme autoridad atribuida a las publicaciones de la Watch Tower. Mientras en un momento el vicepresidente había dicho que “uno no debe aceptar forzosamente”, su testimonio posterior desdice la posición anterior, como puede comprobarse:

R.- Para llegar a ser ministro ordenado de una congregación uno debe tener un entendimiento de las cosas contenidas en estos libros.

P.- Pero, ¿No es a través del bautismo que una persona es ordenada como ministro?

R.- Sí.

P.- Entonces, para bautizarse ¿Necesita conocer estos libros?

R.- Necesita conocer el propósito de Dios, que está explicado en estos libros.

P.- ¿Explicado en estos libros? Y ¿Puesto en estos libros como una interpretación de la Biblia?

R.- Estos libros contienen una explicación de todas las Escrituras.

P.- Pero ¿una explicación autoritaria?

R.- Remiten a la Biblia o a las declaraciones que se hacen en ese sentido, y la persona examina las declaraciones y la Biblia para ver que las declaraciones tienen fundamento bíblico.

P.- La persona ¿Qué?

R.- La persona examina las Escrituras para ver si las declaraciones tienen fundamento bíblico. Como dice el apóstol: “Probad todas las cosas; retened lo que es bueno”.

PHabía entendido (corríjame si me equivoco) que para ser miembro de los testigos de Jehová debe aceptarse como verdad la Escritura y la interpretación contenida en en los libros que le refería.

R.- Pero la persona no está obligada de esa manera, se le concede su derecho cristiano de hacer un examen de las Escrituras para ver si eso está acreditado en las mismas.

P.- ¿Y si encuentra que las Escrituras no concuerdan con lo que el libro dice o viceversa, qué pasa entonces?

R.- La escritura está allí como soporte de lo que se afirma, por eso está puesta allí.

P.- ¿Qué hay si un hombre encuentra desacuerdo entre la Sagrada Escritura y estos libros?

R.- Usted tendrá que traerme un hombre que encuentre eso, entonces le podré responder, o responderá él.

P.- ¿Quería usted decir que un miembro tiene el derecho de que, al leer los libros y la Biblia, forme su propio punto de vista como la interpretación correcta de los Santos Escritos?

R.- En ese caso…

P.- ¿Podría decir Sí o no y después explicarse?

R.- No. ¿Quiere que me explique ahora?

P.- Si, si lo desea.

R.- La Escritura está allí como apoyo a lo que se declara y, por tanto, la persona cuando mira la Escritura y verifica la declaración, llega al punto de vista de la Escritura sobre el asunto, el entendimiento de las Escrituras tal como está escrito en Hechos, capítulo 17 y versículo 11 en donde se dice que los de Berea eran más nobles
que los de Tesalónica en cuanto a que recibieron la palabra con toda prontitud, y
buscaron en las Escrituras para ver si aquellas cosas eran así, e instruimos para que
se siga esa noble manera de proceder que tuvieron los de Berea al buscar en las
Escrituras para ver si esas cosas eran así.

P.- ¿Tiene o no tiene un testigo alternativa para aceptar como autoridad y que

deben ser obedecidas las instrucciones de la “Atalaya”, el Informador o “Despertad”?

R.- Debe aceptarlas.

P.- ¿Hay alguna esperanza de salvación para alguien que se encuentre en una situación de dependencia única de su Bilia cuando le resulta imposible obtener los tratados y libros de su organización?

R-. El depende de la Biblia.

P.- ¿Estará él capacitado para entenderla correctamente?

R.- No.

P.- No quiero intercambiar textos con usted, pero ¿no dijo Jesús “cualquiera que
cree en mí vivirá, y quien cree en mí no morirá jamás”?

R.- Sí.

El testimonio aportado por el testigo consiste, entonces, en que el mensaje que publica la Sociedad Watch Tower, como canal de Dios, es el único medio por el que la gente en la tierra en este siglo veinte puede obtener un entendimiento de las Escrituras. No aceptar el contenido de esas publicaciones significa caer en desgracia ante Dios, la propia muerte.

Este fue, sin embargo, el testimonio de un solo hombre, Fred Franz, el vicepresidente. Hubo otros dos responsables de la central de la organización que vinieron a testificar a Escocia. ¿Estuvo el testimonio de ellos de acuerdo con el suyo en este asunto? El siguiente en el estrado fue el consejero legal de la Sociedad, Hayden C. Covington. A continuación se muestran las afirmaciones que hizo al ofrecer su testimonio:

P.- Hablar la verdad en materia religiosa ¿no es de vital importancia?

R.- Lo es.

P.- ¿Le cabe en la cabeza el cambio de interpretación de la Sagrada Escritura
de vez en cuando por parte de una religión?

R.- Hay una razón para cada cambio de interpretación, como lo vemos por la Biblia. Nuestro entendimiento se hace más claro cuando vemos el cumplimiento de profecía
con el tiempo.

P.- ¿Han promulgado ustedes (perdone la expresión) profecías falsas?

R.- No creo que hayamos promulgado falsas profecías, ha habido afirmaciones que resultaron erróneas, esa es la manera en que lo hice, y me equivoqué.

P.- En la situación actual en el mundo ¿es algo vital el saber si la interpretación de la profecía puede hacerse en términos de considerar como un hecho cuándo se produjo
la segunda venida de Cristo?

R.- Eso es verdad, nosotros siempre nos hemos esforzado en ver que tenemos la verdad
antes de publicarla. Nos movemos con la mejor información que tenemos, pero no podemos
esperar hasta alcanzar la perfección, ya que, si así lo hiciéramos, nunca estaríamos en condiciones de hablar.

P.- Permítame que insista en eso un poco. ¿Se promulgó como algo que todos los testigos debían creer que la segunda venida del Señor se había producido en 1874?

R.- No estoy familiarizado con eso. Está hablando de algo que desconozco.

P.- ¿No oyó usted la evidencia del Sr. Franz?

R.- Oí al Sr. Franz, pero no estoy familiarizado con lo que dijo sobre eso, quiero decir que desconozco el asunto del que estuvo hablando, de manera que no puedo responder más de lo que usted mismo puede hacerlo, después de haberlo escuchado.

P.- No me meta en el asunto.

R.- Esa es la fuente de mi información, lo que he oído en el tribunal.

P.- ¿Ha estudiado usted la literatura de su movimiento religioso?

R.- Sí, pero no todo. No he estudiado los siete volúmenes de “Estudios de las Escrituras” y tampoco he estudiado ese asunto que usted menciona sobre 1874. Lo desconozco.

P.- ¿Asume de parte mía que fue promulgado autoritariamente de parte de la Sociedad la segunda venida de Cristo como producida en 1874?.

R.- Asumiendo eso como un hecho, es una hipótesis.

P.- ¿Fue la publicación de una falsa profecía?

R.- Eso fue la publicación de una falsa profecía, una declaración falsa o una afirmación errónea del cumplimiento de una profecía que fue falsa o errónea.

P.- Y eso ¿hubo de ser aceptado como creencia por todos los testigos de Jehová?

R.- Sí, porque usted debe entender que debemos tener unidad, no podemos estar desunidos, yendo mucha gente cada uno por su lado; un ejército se supone que marcha al paso.

P.- Pues, ¿no es el caso que ustedes no creen en los ejércitos del mundo, o no es así?

R.- Creemos en el ejército cristiano de Dios.

P.- ¿Creen ustedes en los ejércitos de la tierra?

R.- No tenemos nada que decir respecto a eso, no estamos en contra de ellos, simplemente decimos que los ejércitos del mundo, como las naciones del mundo
de hoy, son parte de la organización de Satanás, y no tomamos partido con ellos,
pero no decimos que las naciones no tengan sus ejércitos, no hablamos contra la guerra, únicamente reclamamos que se nos exima de ella, eso es todo.

P.- Volvamos al asunto ahora. ¿Se promulgó una falsa profecía?

R.- Estoy de acuerdo.

P.- ¿Tenía que ser aceptada por los testigos de Jehová?

R.- Sí, correcto.

P.- Si un miembro de los testigos de Jehová hubiera tenido el punto de vista de que esa profecía era errónea y lo hubiera manifestado ¿Sería expulsado?

R.- Sí, si él manifestó eso y lo mantuvo creando perturbación, debido a que la entera organización cree una cosa, incluso estando equivocada, y alguien comienza por cuenta propia esparciendo sus ideas entonces hay desunión y problemas, no puede haber armonía, no se puede avanzar. Cuando se pruduce un cambio, ha de venir de la fuente apropiada, la cabeza de la organización, el cuerpo gobernante, no de abajo hacia arriba, porque cada uno podría tener ideas, la organización se desintegraría e iría en centenares de direcciones distintas. Nuestro propósito es tener unidad.

P.- ¿Unidad a toda costa?

R.- Unidad a toda costa, porque creemos y estamos seguros que Jehová Dios está usando a nuestra organización, al cuerpo gobernante de nuestra organización para dirigirla, incluso aunque de vez en cuando hayan habido errores.

P.- Y¿ unidad basada en la aceptación forzosa de una profecía falsa?.

R.- Se concede que eso sea cierto.

P.- Y la persona que expresó su punto de vista, como usted dice, de que eso era erróneo,

y fue expulsada, ¿estaría en infracción del Pacto, si estuviera bautizado?.

R.- Correcto.

P.- Y, como usted expresamente dijo ayer ¿sería digno de muerte?

R.- Creo que

P.- Diga sí o no.

R.- Yo diría que sí, sin duda.

P.- ¿Usted llama a eso religión?

R.- Ciertamente lo es.

P.- ¿Usted llama a eso cristianismo?

R.- Claro que sí.

P.- En conexión con las equivocaciones, ustedes las han considerado con suficiente detalle como diferencias de punto de vista que pueden haberse producido al explicar con marcado carácter autoritario las Escrituras durante años desde la fundación de la organización y pienso que usted está de acuerdo en que han habido diferencias.

R.- Sí.

P.- Usted también ha admitido con toda franqueza que personas que en cualquier momento no hayan estado dispuestas a aceptar imposiciones autoritarias son responsables de expulsión por parte de la Sociedad, con las consecuencias espirituales que pueda acarrear.

R.- Sí, lo dije, y lo mantengo.

La unidad, según el testimonio de este representante de la Sociedad, puede requerir de un cristiano que acepte como verdadero lo que él cree que la Palabra de Dios muestra como falso. No importa lo que lea en la Biblia, no podrá expresarlo, si no coincide con las enseñanzas autoritarias de la organización. Aunque el asunto puede estar claro para él de acuerdo con la propia Palabra de Dios, eso no es suficiente. Debe esperar hasta que el cambio provenga “de la fuente apropiada, la cabeza de la organización, el Cuerpo Gobernante, no de abajo hacia arriba”. No importa lo que lea en la Biblia, debe esperar a la “fuente apropiada”, el Cuerpo Gobernante que le diga qué es lo aceptable para creer y qué es lo que pueda ser discutido.

¿La justificación para una exigencia tan marcada? Debe haber “la unidad a toda costa”, incluso en el caso en que se trate de una “forzosa aceptación de profecía falsa”. Fallar en eso se considera merecedor de expulsión y “digno de muerte”. En la práctica, mientras uno puede leer las propias palabras del Amo en los escritos, no puede aceptar o actuar de acuerdo con ellas, si el profeso” esclavo” del Amo le cuenta algo diferente. Ese es, en lenguaje claro, el avanzado concepto organizacional.

A continuación le tocó el turno a un tercer testigo. Este último oficial de la central en ofrecer testimonio fue el secretario tesorero, Grant Suiter, y este es su testimonio en cuanto a la posición oficial:

P.- ¿Cuál es la posición de un siervo en este asunto?

R.- Debe reunir unas calificaciones que han sido previamente comprobadas, madurez
y comprensión y entendimiento espiritual, así como habilidad para leer en la
Congregación. Debe haber tenido ese entrenamiento mencionado previamente en la
Escuela del Ministerio Teocrático, ser ejemplo en el ministerio del campo, apto para
enseñar y, por lo demás, tener las cualidades que las Escrituras requieren. Como usted ve, el hombre no puede establecer requisitos que no están en las escrituras.

P.- Eso es en términos generales. Pero para llegar a ese ejercicio en la actualidad,
debe haber asistido a la Escuela del Ministerio Teocrático ¿o no?

R. Sí.

P.- Y allí se encuentra con los libros.

R.- Sí.

P.- ¿No se espera que se familiarice con las publicaciones de la Sociedad?

R.- Ciertamente.

P.- En la práctica ¿Puede, bajo el punto de vista de los testigos de Jehová, tener un entendimiento de las Escrituras prescindiendo de las publicaciones de los testigos de Jehová?

R.- No.

P.- ¿Sólo puede obtener un correcto entendimiento de las Escrituras por medio de las publicaciones?

R.- Correcto

P.- ¿No es eso arrogancia?

R.- No.

P.- Usted ha oído la evidencia en cuanto a 1874, habiendo resultado errónea en cuanto a ser una fecha crucial, y en cuanto a 1.925 resultando en una fecha falsa. En ambos casos ¿fue la aceptación, la aceptación absoluta como la Verdad impuesta a todos los testigos de Jehová de entonces?

R.- Cierto.

P.- ¿Está usted de acuerdo en que fue una aceptación de algo falso?

R.- No. No del todo. Los puntos que eran erróneos eran falsos porque estaban en el error, pero lo importante es el resultado global. A lo largo de todos estos años de ministerio de los testigos de Jehová, desde la creación de la Sociedad, la Corporación de Pensylvania, ha habido un constante cambio de los corazones y las mentes de la gente hacia la palabra de Dios y sus normas rectas, dándoles valor espiritual para pronunciarse por lo que saben que es correcto, para mantener alto el nombre de Jehová, para anunciar su Reino. No hay punto de comparación entre incidentales puntos que han sido corregidos y la importancia del asunto principal, la adoración de Jehová Dios. Eso ha sido inculcado en las mentes de los testigos de Jehová y de incontables otras personas durante estos años.

El Secretario-Tesorero afirmó que “El hombre no puede establecer requisitos que no están en las Escrituras“. Así su propio testimonio, como el de los dos representantes que le precedieron, es que ‘únicamente por medio de las publicaciones de la Watch Tower puede cada uno obtener un entendimiento correcto de la Escritura’. La idea de falsa profecía salió a colación, “la aceptación absoluta [de la misma] como la Verdad fue impuesta para todos los testigos de Jehová de entonces” y eso es calificado de estrictamente correcto. 4. El Secretario-Tesorero declara que “lo importante es el resultado global”, de ahí que la organización no debería ser juzgada adversamente puesto que los errores promulgados “en puntos incidentales” mientras era transmitida “la cosa principal, la adoración de Jehová Dios”. Sería injusto equiparar la importancia de esos errores con el mensaje principal. “No hay comparación”, dijo el Secretario-Tesorero.

Esta última afirmación en sí misma está muy bien. Pero el propio testimonio de Suiter, como el de los otros dos, muestra que, mientras la organización pide tal tolerancia y juicio equilibrado para ella y sus derechos, ella los niega a los demás. Al mismo tiempo que demanda tolerancia para ella, ella no la concede a ningún miembro que ponga objeciones, y no pueda aceptar sus enseñanzas erróneas. Para ellos el resultado es la expulsión, siendo cortados como dignos de muerte. Ese es el caso sin importar cuán cuidadosamente la persona pueda aceptar el “punto” principal del mensaje, o cuán sincera y devotamente él o ella pueda “adorar a Jehová”. No, la persona ha de aceptar forzosamente todo el mensaje, por completo, exactamente como el mensajero organizacional lo concibe, errores incluidos, con la expulsión como alternativa. La organización cataloga como únicamente “incidentales” los errores que esparce; y si esos mismos errores no son aceptados o son rechazados, paradójicamente adquieren una desmesurada importancia, suficiente como para justificar la expulsión.

Esa extraña manera de pensar presenta a Dios como muy disgustado con una persona que se niega a aceptar los errores que un proclamado mensajero de Dios pueda hablar en Su nombre, disgustado en que una persona decida ‘probarlo todo y retener sólo lo que comprueba que es bueno y verdadero’, como genuinamente proveniente de Dios. Tal persona, si es expulsada de la organización, Dios no la consideraría digna de la vida. La idea parece increíble, pero quienes dan este testimonio evidentemente no aprecian inconsistencia en absoluto.

Todo lo cual trae a la mente el principio del proverbio de que “dos suertes de pesas son cosa detestable a Jehová, y una balanza defraudadora no es buena”. 5. Parece fuera de razón creer que Dios pueda tener esos sentimientos tan fuertes hacia transacciones comerciales ordinarias (donde alguien utiliza deshonestamente diferentes tipos de pesas según compre o venda) y no sienta mucho más en cuanto a los tratos en los que están envueltos intereses espirituales de la gente, en los que los hombres aplican una medida para sí mismos, pidiendo tolerancia y otra muy diferente cuando la han de mostrar a otros.

Jesucristo, el genuino mensajero de Dios, dijo: “porque con el juicio que ustedes juzgan, serán juzgados; y con la medida con que miden, se les medirá”. 6.

No solamente en este juicio sino en muchas otras ocasiones la organización de la Watch Tower pide comprensión para con sus errores, alegando que están siendo contrapesados y compensados por otros factores más favorables. Pero eso no lo aplican en los tratos con quienes están bajo su dominio. Si mantienen un punto de vista, siquiera menor, que no coincide con las enseñanzas de la Watch Tower, no se considera como un error humano que con el tiempo puede corregirse, sino muy al contrario, es considerado como base para expulsión. El hecho de que la “visión global” puede mostrar que el individuo que de esta manera está en desacuerdo, manifiesta claramente las genuinas cualidades cristianas, no se considera relevante. Tiene que estar de acuerdo con la organización. Las palabras de Cristo muestran muy a las claras que no aprueba semejante aplicación desigual de las normas.

En vista de la seriedad de los asuntos envueltos en el juicio en Escocia, parece que no hay razón para pensar que esos tres testigos oficiales estaban simplemente exponiendo sus puntos de vista personales. Aunque el fin que pretendían conseguir en este juicio particular (que incluía el reconocimiento de ellos como una ‘religión establecida’) pudo haber influido de alguna manera en el lenguaje que utilizaron, de ningún modo presentaron las normas autoritarias de su organización, el legalismo que impera en su interior. El registro, pasado y presente, lo muestra. Mi experiencia con el Cuerpo Gobernante lo confirma.

4 Ver Crisis de Conciencia páginas 167-175, 184-186, 197-219 para comprobar las alegaciones hechas en torno a los años 1874 y 1925 mencionados en estas declaraciones.

5 Proverbios 20: 23.

6 Mateo 7: 2.

Algunos puntos establecidos por los oficiales de la Watch Tower reflejaron palpablemente declaraciones hechas unos cuarenta y cinco años antes por el pastor Russell en los últimos años de su presidencia. En el número del 15 de Septiembre de 1910 de la Atalaya, el primer presidente de la Sociedad comparó el valor de la lectura directa de la Biblia con la lectura de los Estudios de las Escrituras, una serie de seis volúmenes escritos por él. Esta era su valoración:

“Si, pues, el Señor nos ha provisto en nuestros días de algo que desconocían quienes vivieron en tiempos de los Apóstoles, no importa lo buenos y perspicaces que fueran, para nosotros el ignorar la línea de enseñanza que de esta manera ha sido desarrollada, sería a nuestro juicio, ignorar las provisiones del Señor. Que cada uno piense por sí mismo y actúe en consecuencia.

Si en los seis volúmenes de ESTUDIOS DE LAS ESCRITURAS está prácticamente el contenido bíblico ordenado temáticamente, con los textos bíblicos de apoyo, podríamos llamar a estos volúmenes con propiedad la Biblia en forma ordenada. Es decir, no se trata de meros comentarios bíblicos, sino que es prácticamente la Biblia misma, puesto que no se trata de crear una doctrina o pensamiento basado en una preferencia personal o en un entendimiento individual, sino presentar por completo el tema de la Palabra de Dios. Pensamos, por lo tanto, que es seguro el seguir esta clase de lectura, esta clase de instrucción, esta clase de estudio de la Biblia.

“Además, no solamente encontramos que la gente no puede ver el plan divino estudiando por sí mismo la Biblia, sino que también si alguien deja a un lado los ESTUDIOS DE LAS ESCRITURAS, después de haberlos utilizado, después de haberse familiarizado con ello, después de haberlos leído por diez años, si los deja a un lado, ignora, y recurre solo a la Biblia, aunque haya entendido la Biblia durante diez años, nuestra experiencia muestra que en dos años vuelve a la oscuridad. Por otra parte, si la persona meramente lee los ESTUDIOS DE LAS ESCRITURAS con sus referencias, sin que haya leído una sola página de la Biblia como tal, estará en la luz al cabo de dos años, porque tendría la luz de las Escrituras.

“TODOS SERAN ENSEÑADOS POR DIOS”

“Podríamos concluir que no podríamos entender nada de la Biblia a menos que fuera reveladoPor tanto, no tendríamos que emplear mucho tiempo haciendo lo que sabemos que hace mucha gente, leer capítulo tras capítulo para no sacar provecho alguno. No tendríamos que pensar en hacer tal cosa. No tendríamos que pensar en hacer un estudio completo de las Escrituras. Deberíamos pensar que seguimos el curso que ha sido provechoso para nosotros y muchos otros en el pasado, leyendo por encima las Escrituras. Diríamos que el mismo Padre Celestial que nos ha guiado a esta verdad, a este entendimiento de las Escrituras como a sus niños, si tuviera más información para nosotros, nos la haría llegar de alguna manera; por tanto no vemos la necesidad de leer el Nuevo Testamento cada día o cada año; no lo consideramos necesario. Entendemos que la Escritura que dice “todos serán enseñados por Dios”, implica que en la propia manera por El establecida, traerá a nuestra atención cualquier aspecto de la verdad divina que fuera de “alimento al debido tiempo para la casa de la fe”.

“LOS ESTUDIOS DE LAS ESCRITURAS” NO UN SUSTITUTO DE LA BIBLIA

“No se trata, por tanto, de colocar los ESTUDIOS DE LAS ESCRITURAS como un sustituto de la Biblia, ya que en lugar de sustituir la Biblia, los ESTUDIOS, por el contrario, hacen referencia a ella; y si alguien tiene alguna duda en cuanto a una referencia o si el recuerdo de alguno pudiera flaquear de alguna manera, uno refrescaría su memoria y, de hecho, vería que cada pensamiento está en armonía con la Biblia, no sólo de acuerdo con los ESTUDIOS DE LAS ESCRITURAS, sino de acuerdo con la Biblia.

“Podríamos destacar que un buen número de amigos en la Verdad se están estableciendo una meta de leer doce páginas de ESTUDIOS DE LAS ESCRITURAS cada día, y no sabemos de nadie que esté siguiendo este sistema y utilizando los diversos métodos que el Señor ha provisto (Reuniones de la Aurora y para testimonio, Escuela dominical y reuniones conducidas por superintendentes viajantes y estudios Bereanos, consideración del texto de Maná, etc.) que haya salido de la verdad. Conocemos a muchos que, por el contrario, han sido de la opinión de que ellos conocieron estas cosas hace tiempo, mientras de hecho, no conocen ni la mitad de lo que llegaron a conocer (han olvidado más de la mitad de lo que leyeron y son los que ahora están tropezando) y están yendo a la oscuridad exterior.

“No estamos queriendo decir con esto nada en contra de que alguien examine detenidamente los capítulos que no entiende y que otros no entienden, deseando que pueda esclarecer alguna verdad. No ponemos objeción a eso. Tiene perfecto derecho de hacerlo, si lo desea. Tiene derecho de dedicar semanas y años de esa manera si lo decide, pero el riesgo en ese caso es de que al esclarecer algo caerá completamente en el error.

Personalmente sólo había oído vagas referencias a estas declaraciones hasta que en 1979, en una sesión del Cuerpo Gobernante, el presidente Franz se refirió a ellas para apoyar un razonamiento que estaba haciendo, al decir que:

El Pastor Russel solía decir que si una persona tenía que elegir entre tener solamente la Biblia o una de las publicaciones de la Sociedad, sería mejor elegir las publicaciones de la Sociedad. A la vez que encontré difícil de creer que una declaración como esa pudiera mencionarse atribuyéndole total validez y, cuando posteriormente la vi en la Watchtower de 1910, sentí que una organización sólo podría hacer mención de esas declaraciones para avergonzarse.

Con toda claridad el sentido de las declaraciones de la Atalaya (escritas por Russell) estaba en que era poco probable que alguien aprendiera el propósito de Dios sólo con la Biblia. Además, que cualquiera que dejara a un lado los Estudios de las Escrituras escritos por Russell y leyera solamente la Biblia, de acuerdo con su experiencia, caería en la oscuridad “en dos años”. Cualquiera, sin embargo, que leyera los Estudios de las Escrituras, llegaría a estar en la luz, aunque no hubiera usado la Biblia en esos dos años. No se considera “necesario” leer la Biblia capítulo por capítulo, pero se recomienda la lectura diaria de Estudios de las Escrituras, utilizando de esta manera “la Provisión del Señor”. Aparentemente, antes de que aparecieran estos escritos de la Watch Tower, nadie estuvo capacitado para entender realmente la Biblia.

Es de notar que, de todos los escritos llevados a cabo por Russell, ni uno solo es reeditado o mantenido por la Wach Tower. De modo que el punto de vista manifestado por el presidente de la Watch Tower en 1910 fue en esencia confirmado en Escocia en 1.954 y en una sesión del Cuerpo Gobernante en 1979. Hubo una notable diferencia consistente en que, con el paso de los años, la atención fue desplazada hacia la “organización” en lugar de hacia un individuo y sus escritos. La pretensión de que la literatura de la sociedad Watch Tower es un requisito esencial, virtualmente indispensable para llegar al entendimiento de la Biblia ha permanecido. No solamente ha permanecido, sino que se ha acentuado con un fuerte grado de dogmatismo hacia la aceptación de las enseñanzas en ella contenidas como un requisito divino para conseguir la vida. A diferencia del tiempo de Russell, actualmente estar en desacuerdo con ellas lleva aparejada la excomunión.

Ya tarde, en 1979, concretamente el 17 de noviembre, el día siguiente de que yo partiera para un viaje de “zona” al África Occidental, Fred Franz, entonces presidente de la Sociedad, condujo el texto bíblico matinal para la familia de las oficinas de la central. Hizo estos comentarios, que un miembro de los asistentes anotó tal como fueron expresados y me los entregó a mi retorno como material de interés:

“Algunas personas están comentando en la actualidad en cuanto a la lectura de la Biblia, que deberíamos leer “solamente la Biblia”. Bien, eso es lo que las iglesias de la Cristiandad han estado diciendo a la gente por siglos y mira la confusión en que ha resultado. Es bueno recordar que nosotros fuimos la Sociedad Watch Tower de Tratados por largo tiempo antes de que llegáramos a ser la Sociedad Watcht Tower de Biblias y Tratados. 7 Únicamente en los últimos tiempos hemos publicado Biblias. El único propósito de nuestra existencia como Sociedad es anunciar el Reino establecido en 1914 y publicar advertencia de la caída de Babilonia la Grande. Tenemos un mensaje específico que comunicar.”

7 El nombre original de la corporación fue Zion’s Watch Tower Tract Society

Al conducir las sesiones matinales en las oficinas centrales, yo mismo había alentado la lectura de las Escrituras, recalcando que constituyen la auténtica fuente de conocimiento y la autoridad última para los cristianos. No tenía intención de abogar por algo contrario a los intereses de la organización. Jamás había olvidado que lo que pensaba eran poderosos e inolvidables argumentos establecidos en un número de la Atalaya en 1946. 8. Bajo el título “Sea Dios veraz” el artículo hablaba de las pretensiones tanto de los Judíos como de las autoridades católicas de ser “los depositarios de la verdad en todos los tiempos”. Estas eran las declaraciones hechas:

“37 La Palabra de Dios escrita, por tanto, no necesita añadidura de tradiciones que corresponden a interpretaciones privadas de hombres y organizaciones religiosas. No es por nuestra propia autoridad que decimos que la Biblia es suficiente en sí misma. El inspirado apóstol Pablo escribe a su compañero de creencia, Timoteo, al respecto, diciendo: “Desde la infancia has conocido los santos escritos que pueden hacerte sabio para la salvación mediante la fe relacionada con Cristo Jesús. Toda Escritura es inspirada de Dios y provechosa para enseñar, para censurar, para rectificar las cosas, para disciplinar en justicia, para que el hombre de Dios sea enteramente competente, completamente equipado para toda buena obra (2 Tim 3: 15-17,. TNM).

“Si las tradiciones orales de hombres religiosos hubieran sido necesarias para complementar la pauta bíblica, Pablo no habría dicho que las inspiradas Santas Escrituras fueran provechosas para hacer perfecto al hombre de Dios en fe y devoción a Dios. Habría sido inapropiado y habría dejado al hombre de Dios imperfecto. Pero con la plena madurez de Timoteo como cristiano en mente, Pablo le instruyó para que se esforzara en ocuparse de la Biblia y manejarla correctamente, al decir: “Haz lo sumo posible para presentarte aprobado a Dios, trabajador que no tiene de qué avergonzarse, que maneja la palabra de la verdad correctamente”. (2 Tim. 2: 15. TNM)

“Harían bien en seguir esta fidedigna instrucción todos aquellos que buscan servir a Dios como Sus testigos.

OBEDIENCIA A LA AUTORIDAD DE LOS PODERES SUPERIORES

“38 Ahora se nos lanza un argumento final por parte de quienes sostienen una organización eclesial o jerárquica. Dicen: ‘incluso eliminando las tradiciones religiosas, la Biblia no se puede dejar a la interpretación de cada lector; necesitamos la organización visible de los fieles que actúe como un “magisterio vivo” o autoridad de enseñanza a fin de interpretar la Biblia y esclarecer la voluntad de Dios procedente de ella. Veamos cómo la Biblia, al dejarla a la interpretación individual de cada uno ha resultado en la división religiosa del Protestantismo’. A ello decimos, la multitud de sectas y cultos del Protestantismo no es prueba de que la Biblia sea una fuerza divisora para quienes la aceptan, a ella sola, como suficiente. La Biblia no es un libro que produzca división. Está internamente en armonía, de cubierta a cubierta y mantiene concordancia dentro de sí misma en todos sus libros canónicos. La división entre los religiosos Católicos y Protestantes de la Cristiandad está en las tradiciones religiosas que siguen. La verdad de la Biblia es una fuerza unificadora.

“Después de que Jesucristo rogara: “Santifícalos por medio de la verdad: Tu palabra es verdad”, inmediatamente rogó que todos sus creyentes, los seguidores y quienes creyeran deberían ser uno tal como él y su Padre celestial eran uno. (Juan 17: 17-23). Es ahora que esa unidad cristiana debe ser alcanzada; ahora al final de este mundo. Ha sido lograda por los testigos de Jehová que han venido de dentro y de fuera de la multitud de organizaciones religiosas y que ahora se unen en el servicio a Dios, a pesar de sus anteriores discrepancias religiosas.

“39 ¿Cómo es eso? ¿Cómo ha sido superada o evitada ahora la falta de unión en la interpretación individual de la Biblia? ¿Es debido a la unión entorno a una organización humana o a un líder humano visible? La respuesta es No. Es porque reconocen a Jehová Dios y a Jesucristo como las autoridades superiores a quienes cada cristiano debe sujetarse en conciencia. (Rom. 13:1). Se debe a que reconocen a Jehová Dios como el único Dios vivo y verdadero, el Altísimo o Supremo, y a Jesucristo como su Rey ungido y su Siervo Elegido, a quien Jehová ha designado como Líder y Comandante de la gente. (Isa. 42: 1; 55: 3,4; Mat. 12:18; Hechos 13: 34). Es, además, porque reconocen a Jehová Dios como el vivo, siempre presente, Maestro de su iglesia en la tierra, y el que enseña a la “iglesia de Dios” a través de su Cabeza, Jesucristo. Isa. 54:13; Juan 6:45.

8 Número del 1 de Noviembre de 1946 página 330.

40Por tanto, los testigos de Jehová no pretenden que la iglesia sea lo que la jerarquía eclesiástica alega para sus organizaciones religiosas, a saber, la exclusiva de magisterio o tarea de enseñar y por tanto “el Guardián e Intérprete de la Biblia divinamente constituido y cuyo “oficio de Guía infalible resultaría inútil si cada uno pudiera interpretar la Biblia por sí mismo“. Más bien que tomar esa tradición religiosa de Jerarquía, quienes reconocen la autoridad superior de Jehová Dios y Cristo Jesús siguen la inspirada e infalible declaración del apóstol a Timoteo para con la iglesia. Dice: “para que sepas cómo debes comportarte en la casa de Dios, que es la congregación del Dios vivo, columna y apoyo de la verdad. 1 Tim. 3:15 TNM.

Quedé profundamente impresionado ante la respuesta del artículo de la Atalaya a las pretensiones de “organizaciones jerarquizadas” que, primero, decían que “La Biblia no se puede dejarse a la interpretación de cada lector.

Segundo,

“Necesitamos la organización visible de los fieles que actúe como “un magisterio vivo” o autoridad de enseñanza.”

Y, tercero,

“La Biblia es una fuerza divisora para quienes la aceptan, a ella sola, como suficiente.”

La respuesta de la Atalaya a cada una de estas pretensiones era: ¡”Falso”!

En términos que no admiten duda decía que la manera de evitar la desunión consistía no en estar “unidos en torno a una organización humana”, sino por medio de reconocer a Jehová Dios y a Jesucristo. Sin ambigüedad alguna a continuación la Atalaya reconocía que los testigos de Jehová:

“… no pretenden que la iglesia sea lo que la jerarquía eclesiástica alega para sus organizaciones religiosas, a saber, la exclusiva de magisterio o tarea de enseñar y por tanto “el Guardián e Intérprete de la Biblia divinamente constituido“.

Cuando leí estas declaraciones a principios de 1946, estuve totalmente de acuerdo con las mismas y al día de hoy únicamente podría apoyar un colectivo que se rigiera por esos principios. Durante mucho tiempo pensaba que estaba haciendo eso. Algunas personas me han convencido de que ese no es el caso. Son precisamente los que publicaron esa declaración de principios.

El escritor del artículo “Sea Dios veraz” fue Fred Franz. El artículo contenía declaraciones audaces, claras, rotundas, cada una de las cuales era en esencia desmentida solamente ocho años más tarde por cada uno de los tres testigos oficiales de la Watch Tower en Escocia. Fueron, además, rechazadas punto por punto en subsiguientes artículos de la Atalaya. No pude apreciar el alcance de ese rechazo hasta esos nueve años que pasé dentro del Cuerpo Gobernante. Aunque no era esa su intención, en general, los miembros del Cuerpo Gobernante me ayudaron a ver que los principios de aquellas atrevidas declaraciones hechas en 1946 fueron predicadas, pero jamás llevadas a la práctica.

Mirando hacia atrás, actualmente no puedo encontrar después de 1946 algo que siquiera se aproxime a la vigorosa postura de libertad personal declarada en los artículos de aquel año. ¿Por qué? ¿Cuál pudo ser la causa de semejante cambio, de esa ambivalencia cuando una organización dice algo con esa rotundidad y aparente convicción y entonces, al cabo de pocos años, toma un rumbo totalmente opuesto? ¿Dónde asumieron las mismas pretensiones que anteriormente habían denunciado en otros como producto de un “espíritu” jerárquico? ¿Cómo hombres que obviamente están dedicados concienzudamente a una causa religiosa pueden tomar tal proceder y al mismo tiempo no sentir la necesidad de dar explicaciones a sus feligreses, no disculparse ni siquiera refutar su anterior posición, fuertemente establecida?

En parte se debe, sin duda, a los cambiantes estados anímicos, temperamento y puntos de vista de los hombres. Eso es así particularmente desde que, durante el período comprendido entre 1942 y 1975, la administración era un asunto muy personal, concentrado principalmente en dos personas, N. H. Knorr y Fred Franz, que constituían la última y primera fuente de doctrina. 9

Pero por encima y más allá de la impredecible, incluso inestable, naturaleza de las actitudes y expresiones procedentes de semejante fuente, creo que existe una causa más básica que justifica el método tan autoritario manifestado. Ello refleja un modelo de comportamiento humano, que ha sido reiterado por centurias con una regularidad casi deprimente. Es el modelo de una clase de gente que permite una religión o religiones establecidas, que comienza con la determinación de que la Biblia es y será su guía única y definitiva, su verdadera fuente de información autorizada; que crece en número y edad como entidad histórica, y que gradualmente elabora una serie de enseñanzas que establecen como la norma, la “Verdad”, la prueba definitiva para medir el cristianismo de las personas. Eso se complementa con un desarrollo paralelo de una estructura autoritaria para asegurar que todos los miembros se amolden a esas enseñanzas. En casos extremos, pueden eventualmente llegar a prescribir qué es lo que se ha de leer, estudiar, de qué debe hablarse, es enseñado y practicado por todos los que se adhieren a esa estructura, que asume como su autoridad legítima la disciplina de quienes no acaten sus normas humanamente establecidas. Tales grupos, pues, llegan a ser como las religiones que habían abandonado anteriormente. Ese ha sido el patrón de desarrollo de muchas de las religiones que existen en la actualidad.

Ese modelo constante va precedido y apuntalado por un factor más básico aún, uno que contribuyó a la subversión de la congregación cristiana primitiva, reemplazando a la hermandad, la unidad basada en los vínculos de amor y una concordia general en las creencias esenciales, por un sistema jerárquico de religión, fuertemente institucionalizado. Ese factor fundamental es simplemente la tendencia de los hombres a buscar la imposición de su propia voluntad sobre otros, una tendencia contra la que Jesucristo entendió necesario hacer advertencias frecuentemente a sus discípulos. Esa conclusión, creo, está avalada tanto por la Escritura como por la historia.

9 Tal como dejé constancia en Crisis de Conciencia (Página 98, nota 15), el miembro del Cuerpo Gobernante Karl Klein había hecho referencias en algunas sesiones del Cuerpo Gobernante a Fred Franz calificándolo como “oráculo” de la organización.

 

Un comentario en “2: El canal de Dios”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s