Ronald y Mavis Frye

Ronald y Mavis fueron testigos de Jehová activos por unos treinta y tres años. La madre de Ron y el padre de Mavis habían sido testigos antes que ellos y su influencia jugó una parte importante en su asociación temprana. Tenían una hija llamada Jamie que sigue siendo testigo activa junto con su marido y tres hijos.

Mavis y Ron Frye

La mayor parte de la asociación de Ron y de Mavis con los testigos fue en el estado de Minnesota. Ahora están retirados en la parte norte-central del estado en una granja con sus perros y gatos. Mavis se bautizó en 1947 y Ron en 1942. En 1950 se incorporaron al servicio de precursor regular mientras que vivían en St. Paul, Minnesota. Este servicio requería que pasaran un mínimo de 100 horas de tiempo en el ministerio público cada mes. Para hacer esto, Ron dimitió de su posición como diseñador comercial en el departamento de publicidad de una compañía de venta de comestibles al por mayor en el medio oeste. Vendieron su hogar e hicieron una caravana pequeña que sería su hogar por los 11 años siguientes.

En 1954 fueron invitados al servicio del precursorado especial que requiere 150 horas de ministerio público cada mes, y que incluye por lo menos 50 revisitas con gente con la que ya se había contactado la primera vez en la obra. Fueron asignados a trabajar un ” territorio ” en Alexandría, Minnesota, y la región circundante. Jamie tenía ocho años cuando se mudaron a Alexandría. Por entonces no había otros testigos en el área, así que ellos no tenían ninguna asociación regular con otros miembros. Las cinco reuniones a la semana que la mayoría de los testigos de Jehová tienen en el salón del reino, ellos (Ron, Mavis, y Jamie) las celebraban en su pequeña caravana. La mesada para los precursores especiales en aquella época era de $25,00 por cada mes que se alcanzara las 150 horas y las 50 en “revisitas.” La mesada combinada de $50,00 al mes apenas cubría el coste para mantener su coche en una zona donde apenas había interés, una zona muy dispersada de muchos kilómetros de territorio rural. Durante los trece meses que sirvieron en esta asignación, Mavis desarrolló quistes en el ovario y se vieron obligados a salir de esa asignación. Así pues, después de cinco años de servicio precursor, vieron necesario parar por algún tiempo y se trasladaron a Forest Lake, Minnesota, en donde continuaron en el servicio regular de los testigos de Jehová.

En 1956 iniciaron de nuevo el precursorado, y en 1957 aceptaron otra asignación como precursores especiales en Redwood Falls, Minnesota, donde sirvieron por tres años. En 1960, y por circunstancias financieras y de salud, se vieron de nuevo obligados a dejar su servicio como precursores. Así es que después de cuatro años volvieron de nuevo a ser “publicadores regulares” (término que se aplica a la mayoría de los testigos de Jehová).

Cuando Mavis se hubo recuperado, entraron en el servicio de los precursores de nuevo en 1966, y en 1967 se invitó a Ron a que sirviera como superintendente del circuito en el norte de Nueva York. Allí, sirvieron en dos distintos circuitos, teniendo cada uno cerca de 20 congregaciones. Así en ese año visitaron y sirvieron a cerca de 40 congregaciones. Para entonces Jamie ya había crecido y se había casado. El trabajo del circuito resultó ser demasiado vigoroso para Mavis, así es que volvieron a Austin, Minnesota en donde ya vivían Jamie y su marido. Así terminó su carrera de tiempo completo en un servicio que había abarcado alrededor de una tercera parte de sus vidas en asociación con los testigos de Jehová. De vez en cuando, ambos estaban muy activos en la congregación donde estuvieran, pues Ron servía en varias posiciones como “siervo” durante todos aquellos años, así como superintendente de congregación en cinco diferentes congregaciones. En 1969 se mudaron a Owatonna, Minnesota, donde permanecieron mientras fueron miembros de los testigos de Jehová.

Fue en el invierno de 1970-71 que Ron tuvo una conversación con otro amigo de mucho tiempo, también un testigo, con respecto a las expectativas aumentantes acerca de lo que traería el año 1975. Como la mayoría de los testigos de mucho tiempo recuerdan, prevalecía la creencia a comienzo de los años 70 de que el año 1975 estaba marcado para que tuviera lugar la muy esperada batalla de Armagedón, que los testigos de Jehová esperaban con la perspectiva de sobrevivir y entrar en un paraíso en la tierra. Después de la conversación, Ron comenzó a indagar más sobre la Sociedad Watchtower y su historia anterior, en particular sobre las predicciones de acontecimientos futuros que se habían publicado y acerca del fin del mundo. Con esto, Ron y Mavis comenzaron gradualmente a darse cuenta que la Sociedad Watchtower había sido poco franca sobre sus predicciones fallidas en el pasado, llegando hasta el punto de falsificarlas en sus publicaciones actuales. Esta falta de honradez en los artículos escritos, dio lugar a que su respeto por la sociedad se deteriorase así como a la pérdida de celo en el avance de su actividad.

El año 1975 vino y se fue. Mavis fue la primera en llegar a ser inactiva y finalmente cesó de asistir a todas las reuniones en 1979. Ron tardó un poco más, pero también llegó a ser inactivo dejando de asistir a las reuniones en el año 1980. Esto causó naturalmente preocupación entre su familia y amigos, que se preguntaban sobre su inactividad en el servicio así como las razones que habían detrás. Los intentos por discutir el asunto hicieron poco más que exacerbar una situación ya de por sí dolorosa. Entonces, en 1981, fueron convocados ante un comité judicial de la congregación y finalmente “expulsados” de la organización. Así, como suelen hacer los testigos de Jehová hacia los miembros expulsados, las amistades de toda la vida y la asociación con la familia (incluyendo su hija, Jamie) tuvieron un final abrupto. Su estructura social y religiosa entera se rompió totalmente en el proceso. Desde entonces, no se les ha permitido nunca ver o visitar de nuevo a sus tres nietos. Perdieron a ocho miembros cercanos de la familia. La madre de Ron rechazaba incluso el permitir que él viniese a trabajar alrededor de su hogar en Austin, Minnesota, aunque ella no esté presente en la zona. Ron nunca vio de nuevo a su madre viva.

En enero de 1995, la madre de Ron murió. A él se le permitió asistir al servicio de funeral que tuvo lugar en un Salón del Reino en Tucson, Arizona. Se hicieron arreglos para que se alojara en un motel. Se le dijo de antemano que nadie tendría asociación con él, ni antes ni después del servicio de funeral y fueron fieles a su palabra. No obstante, se le permitió a Ron el ver durante unos rápidos instantes a su nieto, que no había visto desde 1981. Mavis no asistió.

 

Ron FryeRon ha escrito mucho desde que dejó a los testigos. Él se asocia con una iglesia no sectaria y da allí clases bíblicas a adultos. Mavis no siente esa necesidad y está contenta con sus actividades domésticas, sus amigos, sus animales, sus plantas caseras y su jardín. Después de vivir por tantos años con tanto estrés, ella está contenta con disfrutar ahora de alguna medida de “normalidad.” Disfrutan de buena salud y de una vida activa. Viven rodeados de un bosque y les gusta dar caminatas e ir en bici. Mavis hace mucho trabajo de zurcir y coser ropa para aumentar los limitados ingresos de su retiro, y Ron hace de vez en cuando trabajos de pintar (habilidad que adquirió durante los años en que fueron “precursores”). Como muchos testigos en aquellos años, ellos no hicieron planes para sus años de jubilación. Sin embargo, están agradecidos por lo que tienen y por la mayor parte también están felices y contentos.

Web personal de Ron Frye

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